viernes, 14 de febrero de 2014

¡Alerta! La hermanita menor quiere jugar.

Ser la última de seis hijos no es fácil, sobre todo cuando tus hermanos te llevan muchos años de diferencia. Mis pobres hermanos mellizos, que me llevan sólo ocho años, fueron los que más sufrieron con mis juegos de Barbies y la cocinita. Cuando yo tenía 5 años, los mayores tenían 21, 20 y 18 entonces por obvias razones no querían jugar conmigo. Pero los mellizos tenían 13, lo que significaba, que por "dedocracia", les tocaba jugar conmigo.

Yo era insoportable. Bueno, creo que a veces todavía lo soy ¿No? Entraba corriendo al cuarto de ellos y me tiraba en la cama con mi overall de jean, mis zapatillas de Punky Brewster y mis colas horrendas... ¿Qué hacen? era la típica pregunta odiosa que les hacía y ellos, volteando los ojos, decían "Queti". Entonces, el drama de la hermana menor choteada llegaba y en la casa se escuchaba su dolor a viva voz... ¡Mamá! y las lágrimas corrían por mis cachetes gigantes mientras preparaba el paso para aterrizar en los brazos de mi madre comprensiva que les gritaría por molestarme. Pero como son mellizos, se organizaban para detener mi escape; uno en la puerta y otro atrás jalándome del overall. No digas nada negra odiosa. Y como arte de magia, mis lágrimas se convertían en una risa malévola, manipuladora, chinchosa a la potencia máxima. Y siempre terminaban contándome realmente lo que estaban haciendo.

Sin embargo, todo en esta vida tiene un precio y siempre terminamos pagando caro. Era tan espesa que ellos tuvieron que idear un plan para librarse de mí. Cada vez que yo les preguntaba si podía jugar con ellos me decían Ya, pero nosotros jugamos a las peleas. Yo molesta les decía que no, que teníamos que jugar con mis Barbies o ir al parque a montar bicicleta y ellos, atrincherados en el sillón, repetían una y otra vez... Nosotros jugamos a las peleas. Mis llantos ya no funcionaban, mi mamá estaba harta y me decía que no moleste, mi papá les gritaba y luego se cagaban de risa los tres de mí. Era un complot.

Un día me armé de valor y decidí jugar a las peleas con ellos. ¿Qué era lo peor que podría pasar? Los ojos de Martín brillaron cuando les dije que sí quería jugar. Mi hermano Pepe se sobaba las manos y contenía la risa. Los dos se pararon y literalmente... me sacaron la mierda.

¡Mamá! Se escuchó nuevamente por toda la casa. ¿Qué dijo mi madre? Para qué te pones a jugar a las peleas pues. No era justo, yo quería jugar con mis hermanos y ellos me abollaban de la peor manera. Ustedes me conocen, ¿Creen que yo iba a dejar eso pasar? ¡Jamás! Entonces al día siguiente volvía, valiente, decidida, odiosa. Y un día me dijeron que ya no jugarían nunca más conmigo porque yo siempre lloraba y los acusaba con mi mamá; complot N° 2. Yo les juré que no diría nada y que sería valiente como ellos -claro pues, qué les iban a doler mis golpecitos ridículos- y la única condición que pusieron para que me dejaran jugar era no llorar y yo acepté.

En silencio, apretando mis ojitos llorosos, aguantando el dolor y las náuseas, yo aguantaba las dobladas de brazo, los puñetes, jaladas de colitas, apretadas de estómago y puestas de cabeza. Cuando veían que ya no daba más me dejaban darles unos cuantos manotazos y después volvían al ataque. Una vez terminado el juego, donde obviamente yo perdía, me iba a mi cuarto a sobarme callada mientras los inmundos se reían en la sala.

Esta crónica no es para hablar de maltrato infantil, de bullying o de abuso, es para recordar esas historias que te marcan la vida y que ahora, cuando nos sentamos en la mesa familiar todos viejos y gordos, morimos de la risa recordando mis colas horrendas y las sacadas de mierda que me daban. Mi mamá dice que no se acuerda de eso, mi papá se ríe calladito y luego dice Era más odiosa la morena

Todavía cuando me ven en la cama se tiran encima mío, me tiran un puñete en el hombro (sin respetar que tengo uno malo) o me jalan el cabello para "comprobar si tengo extensiones o no". Yo siempre seré su hermanita menor la odiosa, y ellos serán siempre mis hermanos mayores a quienes idolatro. Y siempre, pase lo que pase, siempre querré jugar a las peleas con ellos. Feliz cumpleaños hermanos mellizos. Más tarde los llamaré para preguntarles ¿Qué hacen?


domingo, 11 de agosto de 2013

Amiita Sessy te ha agregado como amigo

El otro día estaba en plan H mientras esperaba que unos videos terminaran de renderearse así que decidí meterme a navegar por las páginas locas de Facebook. Una vez tomada esta decisión me llegó la solicitud de amistad de una niña (porque es menor de edad) que no conozco ni tampoco tengo amigos en común, con un peculiar nombre: Amiita Sessy. Era inevitable, tenía que entrar a ver el perfil de esta señorita.

Lo único que tenía como material público era una interminable lista de páginas para adultos con nombres como Sexo por Inbox, Colegialas Peruanitas Ardientes, 100% Chicas Positivas. Lo dejé ahí no más, no quise ahondar más en el tema y no es que quiera cerrarme al hecho de que estas cosas existen, sólo que sentí que simplemente era lo incorrecto. La pregunta es: ¿Por qué existen?

Si bien he sido adolescente -hace muy poco- creo que la diferencia entre las chicas del '97 y las de ahora es abismal. Mis papás (ambos) me iban a recoger de las fiestas a las 11pm, suerte era si mi papá en un acto de caridad me recogía a las 12. A veces le rogaba a mi hermano mayor para que me recoja a la 1am y después tenía que ser su esclava por una semana. La última vez que mis papás pasaron por mí yo tenía 21 años y fue cuando compré mi carro. 

Una vez cuando tenía 16 y estaba en 5to de secundaria, mis amigas iban siempre a una discoteca en Barranco; como a mí no me dejaban salir sin supervisión adulta pues lógicamente no me invitaban. Tuve que crear la mentira gigante a mi mamá de que era una discoteca para menores de edad, sin alcohol, ni cigarros y que hasta los padres podían entrar; que todas mis amigas iban y yo era la única y por eso no me invitaban y estaba arruinando mi último año escolar. Mi mamá aceptó dejarme ir. ¿Qué pasó? Una vez dentro de la discoteca y con cerveza en la mano, entró el administrador y dijo "todos los menores de edad afuera" Nos sacaron como perros con rabia a la calle porque la municipalidad estaba haciendo inspecciones. El boulevard estaba lleno de chibolos borrachos y una decena de padres buscando a sus hijos. -Me recontra cagué- fue lo primero que pensé cuando vi a mi mamá en la puerta de la discoteca preguntando por mí y el de seguridad le decía Señora, en la ley dice que los menores de edad están prohibidos, su hija no está acá

Ya se imaginan que me castigaron de por vida y que recién pisé Barranco cuando tenía DNI y fui con mi hermana mayor. Debo confesar que mis padres han pasado por varias canas verdes gracias a mi comportamiento. Algunos dicen que es la adolescencia, que es normal que te rebeles, que es normal que mientas, que es normal que te sientas más vivo que tus papás, que es normal tomarse unos tragos con tus amigos, que es normal fumar un cigarro en un quinceañero. Algunas cosas puedo comprenderlas, vamos, no soy tan vieja ni tan cerrada, pero no creo que sea "normal" que una niña de 15 años se tome una foto en uniforme de colegio con las piernas abiertas, sin calzón, haciendo la mueca del besito y la cuelgue como foto perfil en su Facebook.

Muchos le echan la culpa al nivel socio económico y al nivel cultural; piensan que porque sus hijos van a buenos colegios, viven en digamos un buen hogar, tienen amigos que también se desarrollan en esos círculos y hasta algunos son parte de grupos religiosos, pues jamás tendrán este tipo de problemas y tendrán hijos estrellas, modelos a seguir de la sociedad. Si uno que es adulto, culto, con educación, con "buen" nivel, a veces se deprime y se agarra a uno a otro, se emborracha, se tira al abandono ¿Por qué un niño no haría lo mismo si eso es lo que ve? Entonces, yo no creo que estos padres se tomen la molesta de revisar las redes sociales que manejan sus hijos y no se preguntan qué pasa con ellos.

Es triste ver algunas publicaciones porque no puedes evitar preguntarte ¿Qué va a pasar después? ¿Si yo tengo una hija hoy, qué nos espera en 15 años? Pienso en la bendita presión de grupo -de la cual todos somos víctimas- pienso en lo que significa "ser chévere", en que porque todo es más moderno nosotros también debemos ser más modernos. No puedo golpearme el pecho y decir no le mientan a sus padres, no hagan esto o aquello, porque al final, no podemos madurar si no aprendemos a caernos y a levantarnos. La tenemos que cagar, es así de simple. Pero sí creo, que como adultos podemos evitar y preveer muchas cosas. Yo no soy mamá, pero tengo sobrinas y conozco a sus amigas y tengo amigas con hijas y he trabajado con niñas. Cualquier adulto que está en el círculo de un menor edad es tan responsable como sus padres de velar por su bienestar. No hay que lavarse las manos pensando que los padres son los únicos que deben hacer algo porque cuando vemos por ejemplo que la hermanita de una amiga cuelga una foto en bikini en su Facebook y la titula "La vida hay que vivirla al máximo" y no hacemos nada al respecto, le estamos dando la razón a tantos enfermos que dicen "ella quería".

Les dejo este reportaje de La Noche es Mía sobre los Juegos Sexuales en redes sociales donde mi queridísimo amigo Augusto Ayesta nos dice todo lo que debemos saber. Buenas noches. 

lunes, 22 de julio de 2013

En 3... 2... 1... ¡Aplausos!

Igual que todos los lunes me desperté temprano, llamé al taxi y me alisté para ir al canal; pero claro, no es un lunes cualquiera porque después de 5 meses hoy no tendríamos ensayo general, no correría como loca buscando las últimas cosas que faltan, yendo al centro de Lima en camión a recoger escenografía... no vería a mis pequeños gigantes.

El sábado fue una mezcla de sentimientos indescriptible, era el final de la primera temporada, la celebración del esfuerzo, el talento y la dedicación, momento de levantar la copa y aplaudir con todas las fuerzas al escuadrón ganador. Acompañar a los otros niños, animarlos, consolarlos y atenderlos por última vez. Calmar a algunos padres, reír con otros, abrazarnos, desearnos suerte, agradecerles por permitirnos cuidar a sus hijos, guiarlos y verlos crecer cada día. Fue imposible no ponerme a llorar con algunas mamás que siempre colaboraron y me dieron una sonrisa y apoyo cuando yo gritaba "¡Aplausos por favor señores!" Que por ahí me llevaban una botellita de jugo, una empanadita o un caramelo para aguantar las 4 horas de grabación. Lindas mis seños.

Quienes me conocen de mucho tiempo saben que los niños nunca fueron de mi afecto y que tengo poca paciencia. Esta experiencia me hizo cambiar eso por completo; justo antes de empezar a grabar me quedé conversando con una de las madres y le dije que para mí era como tener 28 hijos. Si bien yo no estaba en el equipo de La Casa de los Niños, igual estaba con ellos en sus ensayos, les servíamos el almuerzo o desayuno o no sé, de repente algún premio, algún kekito, galletas... hasta poner un simple curita en una rodilla raspada para mí era algo valioso. Qué increíble es poder lograr una sonrisa con un curita, como alguna vez me dijo uno de mis bebes: estaba haciendo magia.

Ser parte de la producción no era sólo un tema de coordinaciones, creatividad, ir, venir y hacer mil cosas a la vez; éramos también un ejemplo a seguir para los niños. No sólo enseñarles a decir por favor y gracias, si no demostrar en nuestros actos diarios que también como adultos debemos pedir por favor, agradecer, pedir permiso, no insultarnos ni ponernos apodos. Demostrar que siempre debemos respetar a las personas, por más que de repente no nos caigan muy bien y perdonar a nuestro amigo si de repente hizo o dijo algo que pudo herir nuestros sentimientos. Ser cómplices de algunas travesuras y hasta consejeros de amores platónicos. 

Algunos no entenderán por qué a veces saltábamos de alegría con el puntaje de los niños, pero es que los padres a veces ven sólo un lado y no saben que nosotros en las oficinas vemos a sus hijos llorar o estar preocupados porque un paso de baile no les sale, porque no llegan a una nota o no recuerdan bien su texto. Nosotros estábamos ahí ayudándolos, llamándoles la atención si no practicaban o llegaban desanimados. Cómo no nos vamos a alegrar cuando sacaban un 10 perfecto. Había que celebrar tanto talento.

Realmente fuimos una familia. Los niños y la producción, a quienes considero amigos de por vida. Es lindo trabajar en un ambiente de buena vibra, con gente que es gente y buena de corazón. Voy a extrañar buscar canciones con mi jefa y ver quién podría cantarlas, editar la música de los bailes, ver puestas en escena con los chicos y luego molestar en carpintería para que nos hagan lo mismo. La verdad, es que no importa que haya gastado un montón en comprar diclofenaco para mi dolor de espalda de tanto esfuerzo que hacía. Tenía a muchas flacas queriendo hacer mi trabajo así que yo tenía que poner el triple de ganas y a darle con todo. No importó nada porque cuando llega el 5, 4, 3, 2, 1 y mi jefe me decía que pida aplausos ya todo cambiaba, era magia pura. 

Voy a extrañar absolutamente a todos. Se terminó una temporada, pero la amistad nunca se termina cuando es verdadera. ¡Hasta la próxima Pequeños Gigantes!


domingo, 17 de febrero de 2013

Porque febrero también es para recordar

Hace unos días mientras estaba parada en la esquina esperando que pase un taxi que tenga la amabilidad de querer llevarme hasta La Molina lo vi pasar en su carro. La misma cara gorda y las ojeras clásicas del cansancio de ir y venir a Lima; le ventana a medio bajar y la música de Metallica a todo volumen. ¿Cómo no lo iba a reconocer?

Me parece que lo conocí en el 2003, lo tenía apuntado en alguna agenda pero no recuerdo en cuál y obviamente debe haber estado llena de chiboladas y stickers y corazones. Lo que sí sé y nunca se me olvida es que fue un 26 de abril cuando llegó a mi casa en su ropa "carismática" y desde ese día, por más que he querido, no he podido olvidarlo.

Todo el camino a mi casa me la pasé con los audífonos escuchando "Nothing else matters" y recordando cuando íbamos en su carro azul por la calle cantándola y yo le decía ¿Puedes parar en el grifo a comprar Trident de mora y cigarros? y él se molestaba porque decía que seguro alguien nos iba a ver y nos iba a descubrir y a mí, obviamente me importaba un carajo y le seguía insistiendo hasta que paraba en el mismo grifo de siempre. Después me pedía un cigarro y abría la boca para que le de un chicle. ¿Cómo es posible que algo tan estúpido sea uno de los mejores recuerdos de mi vida?

Siempre me acuerdo cuando lo esperaba estacionada en mi carro a mitad del camino y él pasaba despacito en el suyo encendiendo las luces según él en clave morse para que yo arranque y lo siga. Cómo era tan divertido tener algo secreto, que era sólo de nosotros y no importaba si alguien más lo sabía o no. Las carcajadas que nos daban cuando en el pasillo prendían la música y él decía que era por mi culpa. Las largas horas sin luz en pleno día, sin comer, sin teléfonos ni remordimientos ni ataduras ni reclamos.

No les voy a mentir, a veces entro a acosar su Facebook y ver en qué anda porque no nos hablamos hace muchos años y aunque fue muy difícil entender, perdonar y sobre todo aprender de los errores, me alegra mucho saber que es feliz, porque siempre va a tener un lugar especial en mí y cuando se quiere de verdad a alguien no se le desea mal por más que no se haya portado bien contigo. Pero lo que sí les quiero decir -y sé que él va a leer esto porque también acosa mi Twitter- es que así como me alegra que él sea feliz, también deseo que encuentre paz en su corazón, sobre todo humildad. 

Febrero llegó con su San Valentin, sus rosas y chocolates, me atrapó en un "volver a vivir" y sí pues, nunca he podido y no creo que pueda olvidarlo, porque los lindos recuerdos siempre se deben guardar, pero lo que sí puedo hacer y si a ustedes les pasa lo mismo espero que lo hagan, es cerrar el libro y quedarme con los buenos recuerdos. Como dirían Los Prisioneros, que lo guardes en un libro y lo atesores cerca de tu corazón. Happy Valentines, mucha suerte y adiós.

lunes, 28 de enero de 2013

Porque no hay nada mejor que los contextos

A pedido del público, una recopilación de los mejores contextos que he posteado. ¿Cuáles es tu contexto favorito?


1. Contexto: mi papá dándome las noticias de la mañana
pá: Oye morena, te acuerdas que ayer tu mamá compró una planta de higo?
yo: Mmm sí, qué tiene?
pá: Bueno la vamos a plantar en el jardín que está en la ventana de tu cuarto
yo: Mmm ya.... y qué hago?
pá: Nada morena, te aviso no más por si ves duendes en la noche tocándote la ventana para entrar. La voy a plantar ahora!

2. Contexto: mi papá viendo su película SOLO
pá: Morena? morena!
yo: Qué?
pá: Tendrás algún bocadillo por ahí que me quieras invitar?
yo: ¬¬ tengo pizza....
(subiendo la pizza)
pá: Oye esta película Sky Fall es una cagada, ese James Bond da pena, horrible
yo: Ya ves? eso te pasa por chotearme y querer ver la película solo
pá: Ay morena anda por ahí no fastidies. deja la pizza en la cama.

3. Contexto: mi papá enseñándome sus películas nuevas antes de salir
pá: oye morena mira, conseguí sky fall
yo: a qué chevere!
pá: sí a 3.50 la compré
yo: mostro, la vemos cuando regrese?
pá: ay no fastidies morena la quiero ver tranquilo

4. Contexto: mi papá vs la tecnología
pa: oye morena sabes por qué no llegan mensajes a mi tablet?
yo: mmmmmm no, todo está bien configurado, no sé...
pa: a ver y sabes cómo quitarle el vibrador al celular de tu mamá?
yo: le pones aquí vibrador: apagado
pa: y sabes cómo subirle el volúmen al sonido?
yo: ¬_¬ le pones volúmen y le subes
pa: ya morena gracias ahora anda por ahí que quiero silencio

5. Contexto: mi hermano Martincho Yataco su esposa Cecilia Montesinos y mi sobrina almorzando
yo: hermano, he decidido que me mudaré con ustedes
ceci: ah si? porque espacio sí hay
martin: espacio sí pero comida no.

6. Contexto: mi papá tirado en su cama viendo moviecity
y: pá, no vas a trabajar hoy?
p: no morena
y: hoy o ya no vas a trabajar never ever?
p: qué pesada morena.... ya no ya por un tiempo, voy a descansar
y: ohhhh eso quiere decir que estarás más tiempo en casa y podremos pasar más tiempo juntos?
p: anda a tu oficina o a tu cuarto quieres morena no me estreses

7. Contexto: mi papá y yo marmoteando sin hablar
yo: pá, hay un curso que quiero seguir en inictel, apóyame pues chorri
papá: ay morena pero primero tienes que terminar isil pues
yo: O_O papá, ya terminé isil, te dije
papá: sí morena pero tienes que presentar la tesis, si no, no te dan el título
yo: ¬_¬ papá, ya presenté la tesis, ya terminé todos los cursos, en mayo es mi graduación
papá: no te creo morena! qué bien!!!!!

8. Contexto: Sara Delgado Mora musicalizando un video y yo la contemplo
yo: sara, te canto una canción ya?
sara: ya! pero en mute

9. Contexto: mi hermano Martincho Yataco y yo conversando en la sala
yo: hermano el otro día me fui a san fernando a comprar un pavo, qué bestia cómo se demoran en atenderte!!
martín: y eso que no compraste chancho!
yo: que, se demoran más?
martín: no, te hubieran dicho "señorita acá no se viene a buscar pareja"

10. Contexto: mi papá, mamá y yo tomando desayuno
yo: papá el otro día en clase mi profesora nos explicó el significado de los nombres
papá: ah sí?
yo: sí y le pregunté por Amado Rolando. dice que Amado es inteligencia pero que no uses Rolando porque la doble O significa que eres HISTÉRICO Y TERCO
papá: ah mira.... oye morena y no te dijo que tengo sordera testicular?
yo: O_O como que sordera testicular
papá: claro porque todo lo que escucho se me va a los huevos!!!!

11. Contexto: yo enferma buscando un poco de comprensión
yo: papi estoy enferma :( me haces cariño?
papá: ay morena ya vienes con tu virus, a tu cuarto a tu cuarto!!!

12. Contexto: con mi hermano Martín viendo ironman
yo: hermano, yo quiero que ironman me haga un hijo
Martincho Yataco: y qué saldría, un balón de gas?

13. Contexto: entregando a mi papá un cd de música
yo: papá, acá está el cd que me pediste con todas tus canciones
papá: en serio morena? no te creo, cuánto te debo?
yo: a ver.... yo cobro por conversión S/ 5 son 60 canciones.... sería S/ 300 más 10 soles la quemada de disco.... S/ 310
papá: perfecto.... 310 centavos equivale a S/ 3.10 aquí tienes tus tres soles 10

14. Contexto: buscando un dulcecito en el cuarto de mi papá
yo: papá, tienes un chocolatito? :(
papá: no morena, no tengo nada!
yo: pero tú siempre tienes :(
papá: que no morena! no tengo nada de chocolates
(resignada me siento en su escritorio y golpeo una bolsa que suena a que hay más bolsas adentro y huele a chocolate!)
yo: ¬¬ papá y esto qué carajo es?
papá: chocolates morenita jiji

15. Contexto: en el carro regresando del aeropuerto
yo: y pa, qué tal el viaje?
papá: inauguramos todos los hoteles con tu mamá, morena!!

16. Contexto: Sara Delgado Mora y yo terminando las reglas del juego para el programa
yo: sara, dime palabras por fa
sara: mmmmm....... agarre, alacrán, arrugar
yo: qué significa arrugar?
sara: arrugar pues... arrugar! cuando estás así y no te atreves.... te da vergüenza y arrugas! cuando arrugas pues!!
yo: o sea... DESISTIR ¬_¬'
sara: ahhhhhhhhhh vete a la mierda

17. Contexto: yo jugando angry birds mientras Sara Delgado Mora imprime las pautas
yo: aaaaaaaaaaaaaaaaaay no!!!!
sara: qué fue?
yo: tiré mi pájaro para atrás :(
sara: mmmmmm y no te dolió?? XD

18. Contexto: mi padre no sabe dónde dejó el brevete.... él, mi mamá y mi hermano malévolo buscan por todo el cuarto, la sala y el carro. no lo encuentran. mi papá se desespera porque tiene que salir.
papá: oye morena, en vez de estar durmiendo ayuda a buscar!!
yo: zzzzzzzz..... has buscado en la cama?
papá: ya, ya busqué y nada! ojalá el que lo encuentre lo devuelva, lo recompenso....
yo: O_O has buscado en el baño?
papá: no porque ahí no he estado, NO HE ESTADO (histérico)
yo: (entrando al baño) y ésto qué mierda es?!
papá: nooooooooo morena!! lo encontraste?!
yo: sal de acá y dame mi recompensa ¬¬

19. Contexto: mi papá buscando ayuda tecnológica
papá: oye morena ya te curaste?
yo: no, sigo enferma por qué?
papá: para que configures mi tablet pues! cuándo te vas a curar?

20. Contexto: mi papá entra en la oficina y empieza a estornudar....
yo: ya ves? tú me gritas cuando yo estornudo por mis alergias pero a ti nadie te puede decir nada cuando estornudas como elefante!
papá: no te me pongas delicada morena que tú estornudas siempre, yo sé controlarme
yo: pfffffff fuera de acá oye!
papá: fuera tú que ésta, al final del día, es mi oficina

21. Contexto: mi papá es mi despertador
pa: morena te has quedado dormida apurateeee
(10 minutos después)
yo: pa estoy lista! vamos?
pa: carajo morena no me apures!!!

22. Contexto: algo que pensé que jamás sucedería...
yo: pá a qué hora vas a wong?
pá: no sé morena, no tengo carro
yo: y tu carro?
pá: en el taller, le están haciendo afinamiento así que tengo que ir en taxi a recogerlo
yo: ah.... ya bueno
pá: este.... mmmmmm..... oye morena..... tendrás 10 SOLES QUE ME PRESTES?
yo: O_O es en serio?
pá: no tengo sencillo pues!!!!!! anda pues morena, me prestas? :(
yo: está bien, toma 20, pero me traes el vuelto

23. Contexto: pidiéndole un favor a mi padre
yo: pá, por fa despiértame a las 9 porque tengo que trabajar....
(a las 9pm)
papá: morena, morena ya despiértate son las 9...
yo: mmm pa 10 minutos más pues
papá: ahhh entonces te vas a tu cuarto ah! ni que fuera despertador!

24. Contexto: mi papá vs youtube
papá: oye morena una pregunta
yo: qué pasa?
papá: tú sabes descargar videos de YouTube?
yo: ¬¬ papá, me ofende tu pregunta...
papá: ya no te hagas la ofendida morena y descárgame el video de "Hitler se entera del proyecto conga"

25. Contexto: mi papá buscando su celular
papá: morena has visto mi celular?
yo: mmm no
papá: es negro, como tú

26. Contexto: mi mamá viendo un partido
mamá: hija ven mira este gol!
yo: mmmm a ver....
mamá: mira, mira como corre, mira mira mira
yo: mamá, estoy mirando.
mamá: ah ya. mira cómo se la lleva, mira mira mira mira.... asu! mira mira mira mira mira!!!

27. Contexto: buscando dulces
yo: papá tienes un dulcecito?
papá: no morena no tengo nada
yo: ¬_¬ y si encuentro en tu cajón?
papá: U_U no hay nada morena
yo: (sacando una barra gigante de chocolate) y ésto qué es?!

28. Contexto: mi papá vs la medicina natural
yo: papá, mi mamá me dio un jarabe para la tos natural
papá: pero morena, eso es brujería, una mezcla de cosas locas, eso es malo!
yo: mmmmm pero me ha hecho bien, me siento mucho mejor
papá: ah qué bueno, hay que comprar más entonces

29. Contexto: tratando de convencer a mi papá para que me haga un favor
yo: papá?
papá: dime morena
yo: me puedes hacer un favor?
papá: no tengo plata
yo: ¬_¬ no quiero plata
papá: entonces qué quieres morena
yo: si me puedes llevar al terminal de buses mañana en la noche
papá: ahhhhh.... bueno tampoco, NO.

30. Contexto: buscando regalo para el día de la madre
papá: morena, a ver si buscas algo para tu mamá
yo: por qué siempre tengo que hacerlo y tú no vas y le compras algo?
papá: ya no fastidies morena, anda y compra algo
yo: qué le compro?
papá: no sé pues, es tu madre
yo: es tu esposa!!!!!

31. Contexto: mi hermano martincho yataco y yo camino a wong a comprar
yo: martin, dice mi papá que compremos el almuerzo y que él después paga la cuenta
martin: ya chevere negra
yo: entonces pongamos shampoo, pan, papitas
martin: a mí me faltan pañales, pañitos, leche
yo: una laptop
martin: un lcd negra!!

32. Contexto: mi hermano martincho yataco y yo viendo charlie y la fábrica de chocolate
martin: negra, tú sabes donde vive willy wonka?
yo: mmmmm no dicen creo
martin: vive en WONKAVELICA

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Eucaliptos y pollitos


Después de esperar más de 40 minutos en Tottus a mi madre, escuchar los mismos boleros en el carro de mi padre, recibir una papeleta y manejar más de 1 hora, por fin llegamos. Av. Los Eucaliptos. La casa de nuestra segunda mamá; la que nos sigue engriendo, malcriando y dando los mejores consejos de la vida. La casa de mi Lala.

Esta vez cuando entré por las rejas blancas todo fue diferente. Miré hacia atrás y en el parque me vi; con mis dos colas, mi cerquillo horrible, las rodillas raspadas y mi bicicleta naranja. A mi lado mis primas mayores y sus amigas, siempre listas para recorrer las calles de Ventanilla, contarnos secretos, rajar de las otras chicas, quedarnos hasta tarde montando bicicleta sin que nadie nos diga nada. Recordé cómo cerca de las 5 salía mi Lala y nos llamaba para el lonche; un pan francés caliente con mantequilla y a mí, siempre mi leche con Milo.

Luego vino el garaje, el cual nos servía de escondite cuando no estaba la reja, en esos días interminables de febrero cuando los carnavales no tenían horario ni reglas. Los amigos de mis primas eran mayores y nos perseguían hasta ahí para tirarnos globos. Yo era la más lorna. Mi tío nos miraba, se reía y en la noche nos llevaba a comer un anticucho más abajo en la calle, siempre repitiendo "cuidado con las bicicletas"

La cumpleañera me esperaba en su sillón, siempre bien arreglada, siempre sonriente. Me encanta cómo se emociona cuando me ve llegar. Me agacho para abrazarla, me mira con sus ojitos brillantes y me dice cómo está mi chiquita. Me agarra de las manos y las dos hacemos la movidita de hombros característica de nuestros encuentros, celebrando que Dios nos da la oportunidad de estar juntas una vez más. Y luego, como de costumbre, vendrá el comentario sarcástico.... ¡Bien flaquita te veo eh!

La cocina sigue siendo la de siempre; los reposteros celestes, las ollas plomas, los vasos con flores dibujadas, el sapo de plástico en la parte de arriba, la mesa rectangular por donde perseguíamos a mi prima chiquita y por donde la prima más grande nos perseguía. Es como si pudiera oler los choclos con anís cocinándose. El helado de fresa llegando a su punto en el recipiente de metal. El delicioso pollo al horno en mi plato con arroz y papa sancochada.

Esta vez mi papá fue con nosotros y entró a ver cómo estaba la casa. Después de tantos años parece que fuera otra casa pero para mí es la misma. Yo sigo viendo al fondo la chacrita donde tenía un árbol de algodón, cuyes, patos y un montón de pollitos. Cada vez que yo iba, ella siempre tenía pollitos nuevos para que yo pensara que eran los mismos y que estarían ahí por siempre. Claro que nunca relacioné el pollo al horno con ellos. Pero estaban ahí y yo los veía igualitos. 

Puse a cargar mi celular en el cuarto de mi tío. Parece que el poster de Guns N Roses de mi prima sigue colgado en la pared. La camita comodoy estaba lista para que yo pueda dormir ahí. Por una puerta mis tíos nos daban las buenas noches y por la otra nos escapábamos al segundo piso en construcción para probar nuestro primer cigarro o robarnos un traguito de algarrobina de la refri mientras le decíamos a mi primita que no nos delate con la Lala.

Pusimos toda la comida en la mesa, nos tomamos fotos, agradecimos el estar juntos celebrando un año más y luego, oficialmente, nos dedicamos a tragar. Mi Lala comió su porción de causa de pollo, un pedazo de pizza y dos wantanes, acompañados obviamente con su vaso con coca cola. La ayudo a sentarse, le pongo su trapito en el cuello para que no se ensucie y qué feliz la veo meter su wan tan en  la salsa, raspar con el tenedor la mayonessa de la causa y sacarle el jamón a la pizza para comerlo solito. Me encanta verla. Ella me mira y me sonríe, como si fuéramos cómplices encerdantes y felices al comer.

Llegó la hora del mueble y ni mi padre pudo resistirse ante sus encantos. Simplemente te absorbe  te sientas en él y en dos minutos estás durmiendo la mejor dormida de tu vida. Lo raro, es que ese mueble era nuestro y cuando lo teníamos nunca le dimos bola. Es que en la casa de mi Lala todo es especial, hasta el mueble.

Nos abrazamos para despedirnos y me siento otra vez con mis dos colas, mi cerquillo horrible, mis rodillas raspadas y mi bicicleta naranja. No me quiero ir a mi casa, me quiero quedar las vacaciones aquí, en la Av. Eucaliptos, frente al parque, con mi bicicleta y visitando a mis pollitos. Con mi abuela de la vida, a quien amo y admiro, a quien le dedico estas líneas y le deseo un feliz 93 cumpleaños. 

sábado, 1 de diciembre de 2012

En el día de la boda de mi hija.

Mucha gente me pregunta por mi familia, cómo somos, qué hacemos, qué nos gusta, cómo nos divertimos; y siempre respondo que somos una familia muy unida, divertida, honesta y sobre todo muy extraña. En nuestras reuniones no es necesario tener alcohol para matarnos de risa, no necesitamos grandes celebraciones para pasarla bien, algunos bailan otros aplauden pero todos comemos y mucho. Nos abrazamos mucho. Tenemos nuestros dichos, nuestras reglas y nuestros juegos siempre reunidos en la mesa, después de contar chistes, de ponernos apodos, de burlarnos de nosotros; siempre al final llega el momento, porque es es nuestra costumbre, porque es nuestra tradición. Alguien, debe mencionarlo.

Cuando visitamos a mi abuela a veces nos cuenta sobre el papá de mi mamá, un italiano que era mucho mayor que ella y llegaron a casarse por cosas de la vida. Era dueño de una heladería y una fábrica de gaseosas. Era alto, blanco y de cabello castaño. Nos contaba que mi mamá se sentaba de chiquita en su silla y comía los helados que hacía el abuelo siciliano; para él, ella era su adoración, era su princesa. Mi mamá casi no lo recuerda pero siempre ha tenido esa insignia italiana con ella y en nuestra familia a pesar que nadie ha sacado ciudadanía y mucho menos hablamos italiano. Pero ¿Saben qué tenemos los italianos y nosotros en común?

Cuando mi hermano cuenta el último chiste y todos nos reímos a carcajadas alguien dice "el otro día estaba haciendo zapping y estaban dando El Padrino" oración suficiente para que yo diga Bonasera, Bonasera, no me ofreces tu amistad, vienes aquí y me pides justicia pero no me respetas... en el día de la boda de mi hija. Luego mi padre hará una pregunta y todos pelearemos por responder, recordaremos cada maravillosa frase, cada nombre de los personajes, cada momento... y mágicamente las diferencias entre él y yo desaparecen y de pronto siento que él está orgulloso de mí porque sé cada diálogo, cada personaje, cada momento. Porque tenemos algo en común y podemos compartirlo, porque es algo nuestro. Porque si tuviera que hacer la comparación no me sentiría Connie, me sentiría Michael.

No recuerdo cuándo fue la primera vez que la vi o cuántas veces la he visto. Hemos comprado la versión bamba, luego la descargamos, luego compramos la trilogía original y la seguimos viendo aunque los discos estén rayados. Somos los más insoportables cuando la vemos porque siempre decimos Paramount Pictures Presents y nos brillan los ojos de emoción como si fuera la primera vez que la vemos. Es una obra maestra, la mejor película de mi vida y de la vida de muchos, que va más allá de una historia de mafia, de muertes, de justicia y respeto; es una historia sobre la familia, la unión y la fidelidad. 

Hoy emocionados nos fuimos con mi madre al cine a celebrar los 40 años de esta maravilla cinematográfica. La miramos anonadados, extasiados y sin importarnos que hubiera gente nombramos cada nombre, cada movimiento, cada frase famosa, de memoria y con el corazón. Lloramos con cada muerte, nos tomamos de la mano y a pesar de saber cada escena esperábamos ansiosos sus llegadas y nos angustiaban sus finales. Guardamos respeto al retirarnos en silencio de la sala y en el auto simplemente pensamos en que fue un momento glorioso. Siempre pienso que bailaremos igual cuando yo me case; que esperará a que estemos todos para tomarnos la foto y luego me pedirá que baile con él y se le verá tan distinguido entre la multitud.

Sin duda alguna, él es el gran Don Corleone, cabeza de la familia, respetado, honorable, inteligente y protector que se desarma frente a sus hijos y más aun frente a sus nietos. Que trabaja sin cansancio por dar lo mejor a su familia, por darles comodidad, educación y una fuerte base familiar. Claro, del único "trabajito" que él se encarga es de poner chorizos a la parrilla y mandarnos a nuestro cuarto si nos portamos mal, pero él es y yo soy, o me siento, al menos cuando estamos juntos, Michael... su Michael Corleone.